jueves, 7 de marzo de 2013

Excomisario HUMBERTO VIRGUEZ padecía fuerte depresión



Ernesto Angulo
ernesto.angulo@elaragueno.com.ve

Tras el impacto que generó el repentino deceso del comisario del Cicpc, Humberto Aníbal Virgüez (48), el cual se produjo luego de quitarle la vida a la esposa, sus dos hijos y a una compañera, se pudo corroborar a través de sus parientes que el alto funcionario de la Policía científica, atravesaba por un estado depresivo que lo llevó a consumar el lamentable hecho.
Ayer en la mañana familiares de las víctimas acudieron a la morgue de Caña de Azúcar, a fin de realizar los respectivos trámites forenses. Enrique Soler, hermano del infortunado, en medio del dolor que lo embargaba por tan irreparable pérdida, relató que Virgüez a finales de 2012 recibió su jubilación, anuncio que lo llevó a entrar en crisis.
Presume que la noticia lo impactó “al ver que se quedaría sin poder seguir trabajando y continuar dando lo mejor al frente del cuerpo detectivesco en cada uno de los cargos que desempeñó”.
A juicio de Soler, los anuncios que la Policía científica realiza en cuanto a las jubilaciones “siempre deja en malas condiciones a los funcionarios que durante años se han dedicado a su compromiso laboral y a actuar con honor y valor al frente de la institución policial”.
Destacó que casi siempre “o terminan montando empresas de vigilancia o se quedan en la calle, a la deriva, desperdiciando los conocimientos que poseen, los cuales serían beneficiosos para el cuerpo de seguridad”.
El comisario Humberto Virgüez, a pesar de haber desempeñado altos cargos dentro del cuerpo detectivesco en los últimos años, “todavía contaba con un perfil óptimo para continuar dentro de las filas del Cicpc”, dijo.

Diagnóstico lo empeoró
Mientras batallaba con esta realidad, para la fecha también recibió el lamentable diagnóstico que le indicaba el padecimiento de diabetes, lo que acrecentó su estado crítico, por ello tuvo que recurrir a los antidepresivos.
“Quienes conocimos a Humberto, sabemos que era un hombre respetuoso y que no era capaz de cometer tan lamentable hecho, pero estaba sumergido en su propio problema, el cual no logró superar”, relató Soler, quien manifestó el gran aprecio que le tenía a su “hermano del alma”.
En vida, el comisario Humberto Virgüez, entre otros cargos, se desempeñó como jefe en las subdelegaciones del Cicpc Mariara y Maracay. Posteriormente se encargó de la Delegación Aragua, para luego pasar a las subdelegaciones de Miranda y Guárico.
Su cargo más reciente fue como Supervisor en el Cicpc Subdelegación Barquisimeto, estado Lara, donde a pesar de demostrar ser un hombre de valor y comprometido con su labor, recibió su temprana jubilación.
Es de recordar que el pasado martes, antes de tomar la determinación de dispararse, le segó la vida a su esposa Neisa de Lourdes Caicuto Cedeño (50), a sus hijos Gabriel Virgüez (17) y María Gabriela Virgüez (14) y posteriormente una compañera identificada como Elizabeth Coromoto Montiel González (57).