domingo, 29 de enero de 2012

Germen criminal se apodera de policías





Germen criminal se apodera de policías
Cuatro funcionarios activos de Polisucre integraban banda de asaltantes homicidas


La incidencia delictiva de bandas organizadas ya forma parte de los cuerpos de seguridad con mayor ahínco
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DEIVIS RAMÍREZ MIRANDA EL UNIVERSAL
domingo 29 de enero de 2012 12:00 AM

En julio del 2009 el ministro de Interior y Justicia, Tareck El Aissami, lo anunció.

Fue enfático al decir que "...20% de los policías están incursos en hechos delictivos. Esta situación se puede transpolar con ligeras variantes a otros cuerpos policiales". Y así fue.

En esa oportunidad se refirió a las policías Metropolitana, la de Caracas, la de Miranda, Guárico y Anzoátegui, donde comenzarían con un proceso de evaluación para depurarlas. Sin embargo, en la actualidad (dos años y seis meses después de aquel anuncio), la acusación recae ahora sobre la policía municipal de Sucre.

La muerte del distinguido jubilado del Cicpc Juan Pablo Ruiz, de 45 años, ocurrida el domingo 22 de enero en la calle El Colegio de Los Rosales, así lo evidencia, pues cuatro miembros de ese organismo de seguridad están implicados. Además de un ex funcionario de la misma policía.

Ese día, los efectivos asaltaron una heladería propiedad del Cicpc y cuando trataban de escapar fueron sorprendidos.

Uno de los Polisucre falleció en el sitio, Gabriel Andrés Chirinos de 25 años, en tanto que otro que estaba suspendido desde abril de 2011, quedó detenido. Fueron identificados como Eliott Zachary Coello Rivera.

Un tercer implicado logró huir del sitio. Se dijo, en su momento, que también era funcionario activo de Polisucre.

Fue el viernes cuando se confirmó la participación de otros dos policías en el delito.

Se trata del oficial Pedro Luis García, adscrito a la brigada motorizada, y de un compañero que formaba parte de Seguridad Interna, adscrito a la sede del organismo en Sebucán.

Desde Polisucre no ofrecieron declaraciones al respecto.

Sin embargo, fuentes del Cicpc determinaron que lograron llegar a ellos por la revisión de las llamadas hechas el día del asalto por el Polisucre muerto. "Un cruce de llamadas permitió que se descubriera la participación de otros dos oficiales. Es una mafia interna que hay en esa policía", dijo una fuente que lleva la investigación del caso.

En relación a los uniformados implicados en delitos, también en julio de 2009, el director de Polimiranda, comisario Elisio Guzmán, declaró que "no hay plan de depuración que valga si no existe en los cuerpos policiales modelaje, supervisión, gerencia ni control. Así estamos, la policía es una casa sin padre por la perversión en que incurren los funcionarios. No hay moral".

Su opinión sigue siendo relevante, sobre todo cuando el germen criminal se apoderó de muchos funcionarios policiales.

Para especialistas en criminología como Fermín Mármol García, el hecho de que muchos policías (o el 20% que refirió el ministro en su momento), estén implicados en diversos delitos es evidencia del nivel de decadencia que existe dentro de los organismos de seguridad.

Según declaró, el Gobierno Nacional reveló que en el país hay 81.100 funcionarios uniformados y preventivos, pero a su juicio la cifra real alcanza los 68.000, pues deben restar aquellos que están en comisiones especiales de servicio y en labores administrativas.

Para cumplir con los estándares internacionales, en Venezuela debe haber, al menos, 12.000 policías, pues la media es de cuatro funcionarios por cada mil habitantes.

Si se toma la cifra ofrecida por el Gobierno Nacional de los 81.100 policías, y además se resta el 20% de los implicados en delitos varios que indicó el ministro, los uniformados deshonestos serían 16.220.

Para el ciudadano común, la confianza en los cuerpos de seguridad se ha perdido, puesto que ven cada día cómo hay funcionarios inmersos en actos delictivos. Eso se vio evidenciado en la Encuesta de Victimización de 2009 que realizó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), donde el resultado fue de 79%, de un universo de más de seis millones 400 mil personas consultadas en todo el país.

"Eso no ha cambiado, tristemente las personas confían más en grupos delictivos que en las policías. De alguna forma se sienten más protegidos por ellos y eso queda claro cuando las comisiones van a los barrios y la gente defiende los maleantes", indicó el criminólogo.

Expediente policial

Además del caso de los funcionarios de Polisucre, otros organismos de seguridad han sido denunciados públicamente por formar parte de bandas organizadas.

Ejemplo de ello fueron los efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana: capitán Darwin José Valera, de 32 años, quien estaba adscrito al Destacamento 24 con sede en el penal de Tocuyito, y Andry Rafael Montaño, de 26 años, primer teniente del CORE 2 de Mariara.

A ambos los capturaron por estar implicados en el secuestro de dos hermanos, de 7 y 9 años, y de su tío de 18, en la avenida principal de la urbanización El Viñedo de Valencia, el 9 de febrero del año pasado.

A ellos les adjudicaron, además, el crimen del escolta de los jóvenes, Leonardo Mulato Peña, de 43 años, quien fue cómplice para cometer el plagio cuando iban al colegio.

Meses antes, el 8 de julio de 2010, la Policía Metropolitana (ahora extinta) fue severamente señalada por la población, luego de que dos de sus integrantes secuestraran y le causaran la muerte al gerente del club uruguayo, Marcos Osvaldo Tassino Asteazu, de 67 años.

Esa noche lo interceptaron junto a su esposa en una falsa alcabala en la avenida principal de Los Cortijos.

Todas estas desviaciones policiales, aseguran expertos en criminología, son consecuencia de malos sueldos, poca capacitación e incentivos, y de la falta de dotación en los organismos. El policía se rebusca.

dramirez@eluniversal.com

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