jueves, 15 de julio de 2010

REFLEXIÒN POLICIAL



DESERCION POLICIAL


En los distintos momentos de la vida política de Venezuela, las instituciones policiales han sido abandonadas por los gobernantes de turno, desde las dotaciones de logísticas operativas hasta la seguridad social de protección que establecen las leyes laborales, no es un secreto que los cuerpos policiales carecen de una infraestructura adecuada para ejercer sus funciones, al igual que las unidades radio patrullera o motorizadas, armamentos modernos, dotación de uniformes, calzados, municiones, asimismo, no tienen una ley de seguridad social que los ampare con un seguro de hospitalización, cirugía y maternidad, adquisición de vivienda, vehículos u otras necesidades propias de la naturaleza humana, asimismo, siempre han tenido un salario paupérrimo que no está acorde con los requerimientos que exige la vida social para una buena calidad de vida de un núcleo familiar.
Ahora bien, todo lo antes descrito a existido y en el presente no hay cambio positivos salvo algunas excepciones, los voceros políticos hablan de un policía nuevo, con mejor preparación profesional y destrezas en el desempeño de sus funciones, de un policía comunitario que convivirá ha diario con las comunidades para resolver los problemas de la ciudadanía, pero como puede un hombre que ejerce el rol de padre, esposo e hijo, arreglar las situaciones difíciles de otras personas, si ni siquiera puede solventar los propios, de modo que cuando sale a entregar lo más preciado para el ser humano como es la vida y la libertad, para dar tranquilidad al resto de los ciudadanos, deja en su hogar a una familia que carece de una optima calidad de vida, porque no puede cubrir con sus ingresos las demandas que dentro de su hogar requieren.

Ante este panorama, un hombre que se preparó para luchar contra la criminalidad y que ve que no puede avanzar en el desarrollo de su proyecto de vida personal y familiar, se encuentra en la necesidad de buscar una forma de sustento laboral, lo que es aprovechado por las empresa privadas para captar este recurso humano en el área de seguridad y le ofrece un paquete económico y social mucho mejor que el que le está dando el Estado, por lo que este profesional de policía tiene que irse en procura de una mejor calidad de vida, dejando una profesión que ama y la cual nunca quería abandonar, sin embargo, tiene que dejarla por causas ajenas a su voluntad, es decir, porque los gobernantes no han sido los suficientemente sabios para entender que sin seguridad no tiene patria.

PoliMiranda

Es una institución policial de larga data que siempre ha albergado hombres honestos y responsables, y desde hace algunos años desde que fue creado el Instituto Autónomo de Policía del Estado Miranda (IAPEM), está fuerza policial sufrió un cambio significativo a favor de las comunidades y especialmente en los funcionarios policiales, a quienes le dio la oportunidad de poder ascender desde la jerarquía de Agentes a Comisario General, asimismo, fueron considerados en las remuneración salarial pasando a ser la policía mejor pagada del país, sin embargo, luego de muchas promesas de mejoras en este momento están atravesando por una de las crisis de olvido más desalentadora para sus funcionarios, al punto que en lo que va del 2010 han renunciado más de 500 efectivos por considerar que no es justo que hasta un oficial de vigilancia privada este mejor remunerado que ellos y este el motivo principal que ha obligado a los Poli-Miranda a irse a otros rumbos, y al preguntarle que porque no esperan manifiestan que han esperado bastante y las respuesta que le dan es cada día más exigencia en el cumplimiento del deber al punto que hay horarios que le vulneran el derecho constitucional al trabajo.

REFLEXIÒN. Como pueden pedirle a un funcionario policial que entrega su vida y la libertad, y deja a su familia a las buenas de Dios que se sacrifique mes de lo debido, cuando no es atendido en lo profesional y socioeconómico, las autoridades deben evaluar esta situación de la deserción policial en el Estado Miranda, porque la principal problemática que vive esta parte del país es la inseguridad desbordada, en este sentido, el ciudadano gobernador de Miranda y el Director del IAPEM, deben buscar los recursos económicos para atender de inmediato a la institución policial, porque están perdiendo un capital humano que no es fácil de formar y el momento que se vive no puede esperar porque la criminalidad nos quita la vida.. (hasta la semana próxima).

Jesùs Laffi Ruda / reflexionpolicial@gmail.com


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