miércoles, 17 de marzo de 2010

"PARA TENER EN CUENTA"



Secuestradores eligen los malls para canjear víctimas por dinero
Tres bandas han sido atrapadas in fraganti por efectivos del Cicpc en Guatire


Los vigilantes de seguridad estudian cualquier anormalidad que detecten por las cámaras del centro comercial
(Rony Vargas)

Contenido relacionado
"Sensación de inseguridad"

En tres oportunidades, visitantes del centro comercial Buenaventura, en Guatire, han sido testigos de detenciones realizadas por efectivos del Cicpc cuando bandas de secuestradores intentan recibir pagos por la liberación de las víctimas.
Para los delincuentes esta práctica se ha hecho común, sobre todo en sitios concurridos, pues pretenden pasar inadvertidos cuando realizan las operaciones de canje.
Sin embargo, los investigadores del Cicpc han dado tres golpes a estas bandas delictivas en las instalaciones del centro comercial Buenaventura.
La primera acción de los policías se llevó a cabo el pasado 12 de enero. Allí detuvieron a una menor, de 15 años, a su madre, una tía y otros dos hombres que se dedicaban a plagiar a personas en la zona de Guarenas. La jovencita era novia de un comerciante portugués y simuló el secuestro para obtener una fuerte suma de dinero, luego de que el hermano del empresario había sido liberado horas antes y se concretara un pago.
Según declaraciones de los investigadores, el grupo familiar realizaba este tipo de delitos con frecuencia y lograron capturarlos una vez que el comerciante denunció que su novia había sido plagiada.
Cuando los policías realizaban el rastreo de llamadas de donde se comunicaban los delincuentes para acordar un pago, determinaron que se trataba de una trampa.
Fue así como acordaron realizar el canje en las afueras del centro comercial Buenaventura, adonde llegaron los funcionarios y detuvieron a la familia entera. Los dos casos similares donde también hubo detención se gestaron la segunda semana de febrero. En el primer hecho los investigadores cercaron a los secuestradores y lograron la detención de algunos implicados en el sector El Tamarindo, en Guarenas.
La banda había utilizado los espacios del mall para gestionar el pago por la liberación de una víctima, de la cual se desconocen datos. Días después, una estudiante de bachillerato fue detenida por los funcionarios del Cicpc cuando llegó a cobrar BsF 10 mil producto de un secuestro.
La jovencita acordó citarse con la víctima en uno de los pasillos del centro comercial. Previa comunicación, sabía la vestimenta del hombre, que estaba siendo vigilado de lejos por los policías. Cuando se acercó y pidió el dinero la capturaron. Ante el ascenso de estos casos en el centro de compras, que generan zozobra en los visitantes, la vigilancia fue redoblada.
dramirez@eluniversal.com
Deivis Ramírez MirandaEL UNIVERSAL

No hay comentarios: