viernes, 5 de marzo de 2010

Las víctimas de Parque Caiza conocían a sus asesinos
El Cicpc investiga círculo de relaciones y amistades de madre e hija


Familiares y amigos se mostraron muy compungidos por el dantesco crimen cometido contra las dos mujeres
(Fernando Sánchez)

Las pesquisas que adelantan los detectives de la División contra Homicidios se encaminan a buscar a los criminales de la señora Joaquina Alsina Sánchez y de su hija Oriana Monasterios Alsina en el círculo de relaciones y amistades de las víctimas.
Los cadáveres de las agraviadas, quienes fueron asesinadas y quemadas en un paraje solitario del sector Parque Caiza, terreno adyacente a la carretera Petare-Guarenas, los entregaron a sus parientes la mañana de ayer viernes para que les dieran sepultura luego de ser sometidos a los peritajes patológicos.
Hasta pasada la medianoche del viernes los funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) estuvieron inspeccionando el apartamento de Alsina Sánchez.
En el peritaje, los efectivos descartaron un robo en la vivienda. Presumen que después de las nueve de la noche del martes Oriana no estaba en su casa y habría llamado a su mamá, lo que llevó a Sánchez a salir de su casa a toda prisa, pues solo se llevó el celular y las llaves y algo que pudo estar en los cajones que ella misma habría revisado y dejó en desorden.
Algunos allegados a la familia dicen que ella pudo llevarse un dinero que tenía ahorrado para comprarle un carro a su hija. En la residencia se hizo una prueba de luminol que ayudó a descartar que la muerte ocurriera en la casa, todo indica que los homicidios ocurrieron en Parque Caiza.
Algunos allegados explican que Sánchez, a la que todos llamaban cariñosamente "Kimy", tenía una relación muy estrecha con su hija y la joven siempre le contaba todo. Cuentan que si Oriana tenía amigos que a Kimy no le parecían, siempre le advertía que se cuidara.
Fuentes policiales explicaron que están entrevistando a familiares y amigos para precisar qué hacía Oriana ese día y verificar las coartadas de quienes la hayan visto en la noche. Presumen que pudieron conocer al menos a uno de los atacantes y por eso las mataron.
Por su parte, el novio de la chica alegó en el interrogatorio que la dejó en su vivienda cerca de las 9 p.m. del pasado martes y desde entonces no supo más de su prometida. La tarde del viernes familiares y amigos se reunieron en una funeraria de Los Palos Grandes para el velorio de madre e hija, quienes serán enterradas este sábado.
Sospechas A los detectives también les provoca suspicacia la saña con que actuaron los homicidas y por ello sostienen que el móvil pudo haber sido una venganza. Un área de la investigación se orienta hacia la pesquisa telefónica. El teléfono celular de Oriana aún no ha sido localizado. En el edificio no existe sistema de seguridad ni vigilantes que permitan orientar la búsqueda de los criminales.
Trascendió que las agraviadas vivían solas en el apartamento. Por ello los funcionarios de la policía científica intentan reconstruir los últimos pasos de las víctimas. Al menos siete personas cercanas a las agraviadas han sido entrevistadas para conocer sobre sus actividades rutinarias. Ninguna de ellas poseía ve- hículo propio, por lo que acostumbraban llegar en taxis o en autos de amigos.

Laura Dávila Truelo / Gustavo RodríguezEL UNIVERSAL

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