viernes, 5 de marzo de 2010

DETALLES DEL DOBLE CRIMEN DE /PARQUE CAIZA




Por un tecnicismo salió libre asesino de madre e hija
Familiares de Giomar Cartagena lo presionan para que se entregue


Oriana Monasterios presenció la muerte de su madre y a ella cuando la quemaron aún estaba con vida
(Fernando Sánchez)

La noche anterior a su muerte, Oriana Monasterios le ocultó a su madre que se reuniría con su ex novio, Giomar Cartagena, pues ella nunca fue muy amiga de esa relación.
Él no sólo engañó a Oriana para que accediera a reunirse con él, argumentando que se iba a España de viaje, sino que en medio del paseo que hacían en el Volkswagen Fox, se bajó del carro diciendo que iría al baño, momento que había acordado con sus cómplices para que los abordaran fingiendo un secuestro.
Tras el esclarecimiento del caso, fuentes cercanas a la familia de Cartagena dijeron que su madre, e incluso su padre, quien es capitán de navío de la Armada, le han mandado a decir que lo mejor es estregarse, pero hasta la noche de este jueves no lo había hecho.
Durante el falso secuestro Cartagena le dijo a Oriana que colaborara.
"Los guaros" que Giomar había conocido durante los meses que estuvo preso en Uribana le vendaron los ojos a la joven y pedían dinero.
Antes de la medianoche del martes 23, llegaron a las residencias Sorocaima en San Bernardino, Giomar sacó de la cartera de Oriana las dos llaves de acceso al edificio y a la casa, y subieron.
Los sujetos encontraron a Joaquina Alsina Sánchez en el pasillo de entrada, la sometieron, la bajaron al carro y la vendaron; le mostraron a su hija, amenazando con matar a la chica si no entregaba el dinero.
La madre dijo dónde estaban los 23 mil dólares que ahorraban para comprarle un carro a Oriana. Cartagena también subió. Conocía la casa y la pequeña poodle no ladró pues le conocía.
De vuelta en el carro Joaquina le reconoció la voz a Cartagena, entendió que era parte del plan y le preguntó: "¿Por qué nos haces esto?". Ese fue el detonante. "A ellas hay que matarlas", le dijo a solas luego a sus cómplices.
Los funcionarios de la División contra Homicidios que en una semana resolvieron el caso aún no han podido precisar si Cartagena siempre quiso matar a la chica por haberle dejado, o si verse descubierto precipitó su determinación.
El grupo, que iba en dos carros, se separó y el propio Cartagena compró la gasolina para quemar a las dos mujeres.
Ya en Parque Caiza hicieron creer a madre e hija que las dejarían allí y ellas se bajaron del carro. Oriana presenció cuando Cartagena le disparó a su mamá en la cabeza, la cubrió con gasolina y la quemó.
Luego le dispararon a ella en el pecho, la rociaron con el combustible, pero al prender el fuego la joven, que aún estaba viva, corrió desesperada y le dispararon cuatro veces más. Tras el homicidio, los asesinos fueron a descansar a un hotel en el kilómetro 8 de la Panamericana, dividieron el botín y huyeron hacia distintos destinos.
Listos para robar y matar Tras la captura de Douglas Manuel Cartagena Gil, la policía unió los cabos que faltaban, identificó a Luis Enrique Molina Cartagena, de 23 años, Glen William Escalona Ojeda, de 21, y a Julio César Hernández, de 19, como implicados, y están precisando la identidad de dos más de los hombres que fueron parte del homicidio.
Además recuperaron el Volkswagen Fox de la hermana de Cartagena, que usaron esa noche, e igualmente un Toyota Corolla también utilizado el día de los homicidios. Según la investigación el grupo delictivo se dedica al secuestro de personas y al robo de quintas, en especial en Barquisimeto, Bolívar y Caracas.
En junio de 2009, Cartagena acompañado de Ángel Puche fue detenido por guardias nacionales en Barquisimeto con un secuestrado. Se enfrentaron a los efectivos, dos de sus cómplices lograron huir. Aunque fue privado de libertad y enviado a Uribana, imputándole robo de vehículo, privación ilegítima de libertad y resistencia a la autoridad, en agosto de ese mismo año la juez tercera de Control de Lara, Amelia Jiménez, le otorgó una medida cautelar dejándolo bajo régimen de presentación.
La causa de la decisión fue que el Ministerio Público no presentó la acusación en el lapso correspondiente y no pidió prórroga. Así fue como Cartagena volvió a la calle para organizar el robo y la muerte de la joven con la que estuvo cuatro años, y de su mamá, que siempre se opuso a la relación.

Laura Dávila TrueloEL UNIVERSAL

No hay comentarios: