lunes, 8 de febrero de 2010

EL CASO
Por carambola mataron al rey del robo
Oswaldo Martínez Ojeda, el mítico criminal carabobeño, operó cuatro décadas


El criminal que poseía un abultado prontuario murió a manos de operativos implementados por la Policía carabobeña
(CORTESIA NOTITARDE)

El legendario criminal, de endeble contextura, rasgos indígenas y amanerada expresión, después de cuatro décadas de espectaculares asaltos y crímenes fue abatido por carambola por un modesto policía municipal de Guacara (Carabobo). Oswaldo Martínez Ojeda, alias "el Mexicano", cuyas andanzas se extendieron dentro y fuera del país, falleció el miércoles 27 cuando los uniformados inspeccionaban un sector de Guacara.
Un ciudadano les dijo que se había evadido luego de ser secuestrado y cuando exploraban la zona se toparon con el hombre considerado por muchos policías como el genio del mal, un asaltante ilustrado y asesino sanguinario a la vez.
Dentro de su abultado cu- rrículo criminal figuran más de mil asaltos, el asesinato de tres efectivos de la GN, dos inspectores de la policía científica, dos custodios, el robo a 43 camiones blindados, al asalto a un avión de Transvalcar, decenas de joyerías y el robo a una fortificada sede de transporte de valores. Fue un experto en fugas.
Su primer registro policial data del 11/10/1971, cuando intentó apoderarse de un vehículo con un facsímil de pistola. El juez consideró luego que era un tímido chico que pronto se enderezaría y optó por liberarlo. Sin embargo al año siguiente fue detenido en 3 ocasiones, en 1973 lo capturaron una vez y en 1974 fue detenido en otra ocasión.
En 1974, Martínez Ojeda viajó a Londres, París, Madrid y Roma. Durante su estada en Europa aprendió a hablar francés, inglés e italiano.
Un culto ladrón Además realizó estudios de Geología. Sentía particular interés por las piedras preciosas. En 1978 regresó a Venezuela para perpetrar unos cuantos asaltos que le permitieron la logística para viajar de nuevo al continente europeo y de allí se fue a Afganistán, donde se enroló 5 años con grupos independentistas antisoviéticos.
Aprendió técnicas de supervivencia, guerra de guerrillas y manejo de aeronaves. En 1983 regresó a Venezuela para poner en práctica sus conocimientos. En 1985 acumuló una docena de asaltos a bancos en Caracas. Ya era el hampón más buscado.
El 14/1/86 fue apresado en flagrancia durante un robo y fue enviado al penal de Tocuyito; pero tres meses después logró evadirse por un túnel junto a peligrosos antisociales. El 8 de diciembre de ese mismo año fue recapturado y enviado a la cárcel de Los Teques, donde volvió a evadirse junto a otros presos.
En noviembre de 1987 el comisario Iván Simonovis lo identificó cuando merodeaba una joyería en un mall, logró capturarlo y fue recluido en La Planta. Días después su celda amaneció vacía.
El 25/11/92 reapareció en el aeropuerto de Puerto Ordaz junto a su hermano Luis Enrique, Juan José Avendaño Aular, alias "capitán Avendaño" y otros antisociales.
Con granadas asaltaron el avión de Transvalcar.
Asesinaron al piloto, copiloto, a dos vigilantes y cargaron con 86 millones de bolívares en billetes y lingotes de oro. La banda huyó a Costa Rica, donde montaron una arepera como fachada, aunque en las noches salían a robar.
En 1994 funcionarios de Interpol capturaron a su hermano Luis Enrique, a su cuñado Luis Sánchez Díaz, Abel Rodríguez Rangel y al "capitán Avendaño".
El escurridizo Martínez Ojeda logró escapar a México, pero fue detenido al resultar herido cuando intentaba vender una pistola a unos narcotraficantes. Luego fue deportado y de allí se le endilgó el apodo de alias "el Mexicano". Todos fueron enviados a la cárcel de El Dorado, en el estado Bolívar.
El hombre de las mil caras Justo cuando se cumplían seis años del robo al avión de Transvalcar, el 25 de noviembre de 1998, los custodios localizaron en la pared de su calabozo un letrero que decía: "Chao, pronto tendrán noticias de mí". Se fugó junto a su hermano, su cuñado y Abel Rodríguez. Dejaron al "capitán Avendaño" porque lo consideraban un soplón.
A la agreste selva fue enviado el comisario Iván Simonovis, jefe del Grupo de Acciones Especiales, con la misión de capturarlo. Seis días después concluyó la búsqueda al ser abatidos su hermano Luis Enrique y Abel Rodríguez. Recapturaron a Luis Sánchez, pero Martínez Ojeda desapareció.
Su cabeza tenía precio Meses después reapareció con unos ochenta asaltantes. Había conformado la denominada "Megabanda", su proyecto más ambicioso. El 18 de junio de 1999 incursionaron en la inexpugnable sede de Blindados de Oriente, en Ciudad Bolívar, donde cargaron con 300 millones de bolívares (de los viejos) y el 11 de mayo del año 2000 tomó por asalto el complejo La Francia, situado en el centro de Caracas.
Robaron 600 millones en joyas. El 28 de octubre penetró a las bóvedas de la sede principal de Valencia, Entidad de Ahorro y Préstamo, donde se apoderó de 1.200 millones de bolívares (viejos). El 5 de octubre de 1999 asaltó la sede principal de Blindados de Oriente en Puerto Ordaz, donde sustrajo 3,9 millardos.
El 28 de octubre de 1999 se introdujo en el Complejo de Jose, en Barcelona, de donde se llevó 280 millones: los aguinaldos de los obreros. El 11/9/2000 reapareció en Calabozo vestido de coronel. Asesinó a dos inspectores del Cicpc y de nuevo se había hecho cirugía plástica en el rostro.
La Disip le puso precio a su cabeza. Ofreció 20 millones como recompensa por su captura. Fue visto por última vez como jefe de seguridad del candidato a una gobernación del litoral. Acostumbraba andar con una rubia en una moto.
El mítico criminal nació en 1953 en Puerto Cabello. Alistó a un hermano, un cuñado, tres sobrinos y dos de sus hijos en el mundo delictivo. Todos ellos, al igual que su consejero, fallecieron de la manera violenta como transcurrieron sus vidas.

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