sábado, 19 de septiembre de 2009

SISTEMA DE BUENAS PRACTICAS POLICIALES


Buenas prácticas policiales revertirán la violencia y darán mayor seguridad ciudadana

Caracas, 01 Sep. ABN (Emma Grand).-
El director venezolano Carlos Azpúrua retrata en su película Disparen a matar, transmitida recientemente por la Televisora Venezolana Social (TVes), las viciadas prácticas policiales que existían en el país en la década de los noventa.
Azpúrua, a través de la historia de una madre que busca justicia por la muerte de su hijo en manos de la Policía Metropolitana, cuenta las viejas prácticas de los cuerpos policiales venezolanos: los enfrentamientos contra la población para dar la percepción que se ataca la inseguridad en el país.
Antonio González Plessmann, responsable de la Coordinación del Sistema de Buenas Prácticas Policiales del Consejo General de Policía, señala que en el pasado y en el presente hay instituciones policiales que miden la eficacia a partir del número de enfrentamientos exitosos con la policía.
No obstante, dice González Plessman, quien ocupó la Dirección de Investigación de la Comisión Nacional para la reforma Policial, 2006 (Conarepol), organismo que anticipó la instalación del Consejo General de Policía, 'los enfrentamientos lo que hacen es estimular la violencia policial'.
González Plessmann asegura que con la Coordinación de Buenas Prácticas Policiales lo que se quiere es revertir esa situación de violencia y devolver a la ciudadanía la seguridad.
Buenas Prácticas Policiales Las Buenas Prácticas Policiales ya están definidas, y son todas esas iniciativas, acciones, métodos o procesos de trabajo 'que demuestran mejores resultados que las prácticas tradicionales.
Que resuelvan problemas y que apuntan a garantizar derechos humanos de la población', asegura González Plessmann.
Estas prácticas deben ser planificadas y sistematizadas, porque así existe la posibilidad de mostrar resultados concretos, y pueden ser evaluadas.
Un documento de la Coordinación de Buenas Prácticas Policiales explica que una buena práctica supone la solución de un problema.
Además, crea formas y estilos de trabajo que se traducen en cambios positivos evidentes de los servicios públicos.
Una buena práctica puede ser transferida a otras instituciones, debe ser consistente con los derechos humanos y estar orientada por los valores democráticos que apuntan a disminuir las relaciones desiguales de poder que constituyen opresión.
'Lo que define la buena práctica es: uno, que haya intervenido una realidad y la haya transformado para mejor, dos, que haya innovado, que pueda mostrar el antes y el después, la situación anterior y la situación posterior, y que dé una solución innovadora, que resuelva de una manera distinta un determinado problema, o utilizando de manera creativa viejas soluciones, repensándolas', explica González Plessmann.
Administrativa y Operativa La Coordinación de Buenas Prácticas Policiales trabaja con dos vertientes, la administrativa, que es interna, y la operativa, que es externa. La operativa, que es de prevención y control del delito, refiere a la disminución de la letalidad, la violencia policial y la violación a derechos humanos, y apunta a la reducción de los indicadores de criminalidad y violencia.
Son aquellas que favorezcan el derecho a la no discriminación, con acciones afirmativas a favor de sectores vulnerables; que logren la participación exitosa de la comunidad en el diagnóstico, planificación y contraloría de las acciones de seguridad ciudadana; éxitos en la prevención del delito; mejoras en el trato y la eficiencia en la atención a la ciudadanía.
Y también, que logren éxitos en la reducción de delitos cometidos por personas pertenecientes a sectores poderosos de la sociedad y poderes fácticos Por otra parte, la administrativa, que es el ámbito de la gerencia interna de los cuerpos policiales, refiere a prácticas que valoren, estimulen y asistan al funcionario policial física, psicológica, pedagógica, profesional o laboralmente; logren avances en la supervisión y control de la corrupción policial.
Prácticas que cualifiquen el trabajo del órgano disciplinario interno (inspectorías, asuntos internos, recursos humanos); potencien el uso de sistemas de planificación, monitoreo, evaluación y contraloría social; estimulen el uso de recursos de inteligencia y gestión de información y gestión de conocimiento.
Igualmente, que garanticen la responsabilidad y proporcionalidad en la utilización de los recursos públicos; simplifiquen los trámites internos y de los usuarios y garanticen un correcto mantenimiento de los equipos de trabajo.
González Plessmann ejemplifica que una buena práctica administrativa ayuda a mejorar el uso de los recursos de las instituciones.
'Un problema del que permanentemente se quejan los funcionarios policiales, sobre todo los directivos, es que las patrullas se deterioran muy rápido porque hay descuido.
Esto afecta la función policial y a la ciudadanía, pero es un problema a puertas adentro de la policía. Pero si demuestras que en un año se deterioraron 50 patrullas, y que a partir de un sistema de control y de estímulo a los funcionarios para que cuiden esa unidad, se logra reducir el daño sobre la patrulla hasta un 40%, puedes entonces demostrar que mientras más patrullas hay en la calle, mayor percepción de seguridad hay en la población.
Esto constituye una buena práctica policial', explica González Plessmann. Una importante práctica operativa, ejemplifica González Plessmann, puede ser una que reduzca la letalidad policial. 'Si demuestras que tus funcionarios participaban en enfrentamientos policiales o eran acusados de violaciones de derechos humanos en un número determinado de casos al año, y demuestras que con un sistema de control interno, de formación sobre los policías o de alianza con otras instituciones en materia de derechos humanos, bajaste la incidencia violenta del comportamiento del funcionario, esa es una buena práctica'.
Premio a las Buenas Prácticas Explica González Plessmann que la seguridad ciudadana es el principal problema sentido por las venezolanas y venezolanos y 'atacar la inseguridad pasa por reformar, a la policía', que es parte de la solución al problema junto a la Fiscalía, la prevención ciudadana y el sistema de justicia.
'Nosotros estamos haciendo una reforma policial que arrancó en 2006 con la Conarepol, que aspira pasar la policía que tenemos, que es acusada en buena medida de corrupción, de ineficiencia, a la policía que queremos, que es la policía al servicio del ciudadano, una policía que esté sujeta a la contraloria social de las comunidades y que le rinda cuentas', aclara González Plessmann.
Es por ello que en el Consejo General de Policía se propuso el Premio a Buenas Prácticas Policiales, para visibilizar las buenas prácticas policiales que existen, estimular a los funcionarios a seguir con ellas y hacer un nuevo modelo policial a partir de estas.
'Las personas que se ganan el premio por supuesto reciben un estímulo, pero el que no se lo gana también ve que es una cosa valorada, y así es que se hacen las policías, con estímulos positivos, con sanciones también y acciones que combatan la impunidad en los cuerpos policiales', dijo González Plessmann. El Premio a las Buenas Prácticas Policiales tiene dos menciones: la administrativa y la operativa, y no se toman en cuenta prácticas coyunturales, debido a que éstas no generan un cambio institucional.
'A nosotros nos interesan prácticas que generen un cambio en el modo del funcionamiento de las instituciones policiales, por eso estamos priorizando las prácticas planificadas, las que implican una racionalidad estratégica, que tiene unos objetivos, que demuestren, además, que resuelven problemas y que mejoraron la vida de la población', explica González Plessmann.
La primera entrega de este concurso que será anual, se realizará en diciembre de este año, debido a que 'los tiempos de la reforma van muy rápido y en diciembre debe haber una Policía Nacional, posicionar el tema de las buenas prácticas es muy importante', explica González Plessmann. Este 01 de septiembre inició la postulación del concurso y culmina el 16 de octubre.
En la página web del consejo General e Policía http://www.consejopolicia.gob.ve/
se consigue información de los premios, jurados y fechas y cronograma del concurso. 'A nosotros nos interesa posicionar en el proceso de reforma policial, uno, que existen buenas prácticas policiales, y dos, potenciar esas buenas prácticas policiales que sirven de modelo y ejemplo a otros funcionarios policiales, a que se animen a hacerlo'.
Postulantes y Postulados En el concurso se puede postular tanto un cuerpo policial como una unidad de departamento o grupo de funcionarios. 'Una buena práctica la puede hacer una unidad de orden público de Caracas, que pueden ser 100 personas, o puede ser una alianza de siete funcionarios que por iniciativa propia decidieron impulsar una buena práctica', señala González Plessmann. Igualmente, en el concurso pueden postular tanto la dirección del organismo como sus funcionarios, así como la comunidad a través de organizaciones sociales que consideren que la policía en su comunidad tiene una buena práctica.
También pueden postular en alianza la comunidad con los funcionarios. El premio lo recibe tanto la institución como los funcionarios. La institución recibe premios simbólicos y materiales, los funcionarios reciben premios simbólicos y materiales. Hay tres primeros lugares por cada mención y hay diez finalistas por mención, además de reconocimientos especiales a prácticas que no ganen.