martes, 16 de junio de 2009

SISTEMA PENITENCIARIO VENEZOLANO


Sistema penitenciario venezolano creará sus propios instrumentos para recomendar beneficios procesales




(Redacción MPPPRIJ. Junio 16).-
La Oficina de Servicios al Interno de la Dirección Nacional de Servicios Penitenciarios, está adelantando y profundizando en la investigación de casos con distintas medidas de beneficio de prelibertad, de manera de adaptar un instrumento de evaluación que se adecue a nuestro contexto histórico y social.

Por la oficina de Servicios al Interno, Mauro Bracho, indicó que este trabajo, que va en beneficio del 100 por ciento de los internos, está enmarcado en los nuevos procesos que debe llevar esta Dirección de Servicios Penitenciarios.

Explicó Bracho la nueva forma que se adoptará para evaluar la vida de un residente en un establecimiento penal. Señaló que primero se revisa el expediente del individuo objeto de estudio bajo la supervisión de una unidad de investigación conformada por un equipo de criminólogos. Estos recabarán los datos de los últimos 5 años con todas las características del penado, entre ellas su entorno familiar, social y qué actividades cumplieron dentro del establecimiento.

De esta manera -indicó- podemos crear un instrumento de evaluación para optimizar y mejorar la metodología de las evaluaciones psicosociales e informes técnicos para la obtención y otorgamiento de los beneficios en sus distintas modalidades: Destacamento de trabajo, suspensión condicional de la pena, libertad condicional, confinamiento.

La diferencia entre lo practicado anteriormente y lo que se busca ahora, es que antes se utilizaban instrumentos clínicos diseñados en los Estados Unidos, en Argentina, en España, que en algunos casos sirven para calificar conductas generales, para elaborar pronósticos de conducta, pero no hacíamos nada con valores dados en nuestro país.

“En este momento estamos trabajando en el diseño de una escala de predicción para el incumplimiento de las medidas, trabajando con los internos, revisando nuestra realidad social, tomando en consideración su entorno, quiénes son sus padres, su familia, porque nos hemos encontrado con casos de internos que no tienen un pronóstico favorable, según lo que arrojaban esos diseños clínicos de otros países, pero su conducta dentro del establecimiento era buena, participaba en las actividades deportivas, culturales, pero su resultado según ese pronóstico seguía siendo desfavorable”.

Tenemos que rediseñar los instrumentos de evaluación para poder darle respuesta a la población penal, confirma Mauro Bracho, y agrega que dentro del cronograma establecido para tres meses aproximadamente, podríamos tener ya listo y validado este material.

Finaliza su declaración ubicando geográficamente esta acción asegurando que en la actualidad están trabajando en todos los establecimientos penitenciarios de la región capital y los ubicados en la región andina, para tener dos muestras y poder validar este instrumento.

(Pablo Bracho/ Prensa MPPRIJ)