jueves, 30 de abril de 2009

NOTICIAS DE SUCESOS (REGION GUAYANA)



Reportados 45 homicidios en lo que va de mes



jueves, 30 de abril de 2009
Germán Dam V.


39 personas han sido asesinadas en San Félix A pesar de los continuos esfuerzos realizados por las autoridades del estado Bolívar en pro de disminuir los índices criminales en Ciudad Guayana, pocos resultados han obtenidos en lo que a materia de homicidios se refiere, puesto que en los 29 días transcurridos de abril del 2009, 45 ciudadanos han resultados ultimados en diferentes sectores de la urbe.


Las víctimas de la violencia desatada en el municipio Caroní son personas con edades que oscilan entre los 17 y 57 años, cuya característica principal, aunque no en todos los casos, es pertenecer a un estrato social bajo.


Con respecto a los móviles de los crímenes reportados que manejan los funcionarios del Cicpc, prevalecen los ajustes de cuentas, las venganzas personales, la resistencia al robo y los enfrentamientos con organismos policiales.


Números y zonas Aunque aún no finaliza el mes para ofrecer el cierre extraoficial de los números de los 45 homicidios reportados en Caroní, 39 de éstos se han reportado en diversas zonas populares de San Félix, mientras que los seis restantes fueron registrados en varias urbanizaciones de Puerto Ordaz.


Sectores de San Félix como 11 de Abril, Vista al Sol y sus rutas, Trapichito, 25 de Marzo, Campo Rojo, Barrio Libertador, El Roble, Los Arenales y 5 de Julio, han sido los escenarios predilectos por el hampa que impera en la ciudad para llevar a cabo tal cantidad de asesinatos.


Por otra parte, los seis homicidios reportados en Puerto Ordaz ocurrieron en Cambalache, Vía Caracas, Villa Colombia, urbanizaciones Yara Yara, Unare I y II. De todos estos hechos lamentables, pocos han sido los resueltos.

2 comentarios:

minhas atividades do dia a dia dijo...

MANIFIESTO PÚBLICO AL ALCALDE DEL MUNICIPIO AUTÓNOMO CARONÍ JOSE RAMÓN LÓPEZ
DELINCUENCIA NO SE FRENA NI SE ACABA CON DELINCUENTE
Es mejor condenar un inocente que liberar un culpable”; “policía que quiere llegar a viejo, debe hacerse el pendejo” y “la ley entra con sangre”, han sido principios de la seguridad de Guayana, en épocas del ex Alcalde Antonio Briceño y ahora con José Ramón López. La primera afirmación se atribuye a un coronel colombiano, la segunda a los policías mexicanos y la último es universal. La creencia de que el mejor policía es aquel que es delincuente la secunda hasta el propio George Bush, quien considera que la tortura conocida como “simulación de asfixia” es un buen método para interrogar prisioneros. Desprecio por la justicia, indiferencia ante el crimen organizado y convicción de que la fuerza es más importante que la inteligencia, han provocado que la seguridad se convierta en una tarea que requería poca formación y moralidad. La corrupción se convirtió así en el salario real y en el antivalor que abrió la puerta al narcotráfico en Patrulleros de Caroní y la policía del Estado Bolívar, sobre todo al ser controladas por madre, padre, hermanos y sobrinos (palabras sobran)
El secuestro y asesinato de los hermanos Fadul en manos de unos policías y la muerte de personas del hampa común cuyos amoríos reinosos con jefes de policías locales han sido público y notorios (caso del FOSTER, del Difunto IDUBLIS, secuestradores famosos en Guayana), resultado de supuestos enfrentamientos y algunos periodistas como aliados, los policías mostraron total ineficacia e incapacidad para discernir, provocando una conmoción política y social en Guayana, bajo la apariencia de estar dando respuesta a la inseguridad. Estos hechos se repiten en el contexto de una crisis de credibilidad de las instituciones de seguridad cuyo epicentro es que miles policías están involucrados con el narcotráfico, DROGA, COCAÍNA, y por quedarse con una droga decomisada, siendo miembro de la brigada territorial número 10 de la DISIP de Puerto Ordaz, fue expulsado el actual comandante de Patrulleros de Caronì y por droga tiene un procedimiento penal que no ha prescrito .
Crimen organizado existe, en realidad, cuando una parte del poder del Estado ha sido cooptado por la delincuencia. La primera batalla es entonces dentro del mismo Estado, entre policías honestos y policías delincuentes. Ésa es la lucha que se está librando ahora en Guayana. Con Los esfuerzos por depurar a las policías locales, golpes gubernamentales a los carteles, estaban dejando a sicarios y policías corruptos sin los ingresos que recibían del narcotráfico, de las extorciones y secuestros. Pero hoy los han repotenciado.
Ésto ha provocado un previsible incremento de la inseguridad; apariencia que se es efectivo en el combate a la “delincuencia balurda” ( la del Barrio) sin embargo, el clímax de mayor indefensión y violencia ocurrirá cuando se produzca nuevamente el control de las “operaciones” delictiva desde los altos despachos municipales sobre delincuentes que desde los calabozos deberán salir en las noche a robar carros a tirar secuestros por mandatos de los jefes ( ya Guayana vivió esa experiencia). La depuración de las policías que es el clamor generalizado, ciudadano Alcalde, pasa por revisar sus designaciones de comando. En este momento las instituciones contaminadas se desmoralizarán y muchos policías podrían sumarse formalmente a la delincuencia, al ser comandado por un delincuente que ya fue expulsado de un cuerpo policial. Éste es un momento muy difícil, será el principio del desorden como cuando Antonio Briceño, en cuanto inseguridad. La clase política dominante en Guayana tendrá que resistirse a la tentación de usar la inseguridad como arma política tal como lo viene haciendo; mantenerse firme frente a sus adversidades y asegurar la cohesión de la sociedad. La polarización política es en ese sentído el mayor peligro. El guayanes no quiere saber si el Alcalde Caronì es mas “vergatario” que el Gobernador Rangel en materia de seguridad y asesinatos tipo “enfrentamiento” de delincuentes, nos importa un “carajo” si uno quiere ser gobernador y el otro continuar siéndolo; queremos una policía seria, que no capitanéa a la delincuencia y que no sea pantallera por los medios de comunicación, menos comandada por “choro”.
Guayana está pagando las consecuencias de ser la ciudad que durante mucho tiempo sus policías han sido comandadas por choros( con contadas salvedades), el gran consumo de drogas, y de no haber tenido Alcaldes que vean el problema policial y de inseguridad en su justa dimensión( eso lo vemos a diario, una policía intentando descalificar a otra cuando en el fondo son la misma fruta, en ese pugilato ALCALDE vs RANGEL GOMEZ . No tiene un camino fácil, corto e incruento. Guayana conoció bien esa historia en los años de Antonio Briceño. Los costos de este tipo de conflicto son directamente proporcionales a la dimensión social del problema. El apoyo de los criminales en algunos sectores políticos y judiciales de Guayana es muy grande y las complicidades o tolerancias abarcan todo el espectro social. La narcoeconomía no sólo compra policías, sino también ciudadanos, fiscales, jueces, ediles hasta Alcaldes y gobernadores; nos alegramos cuando para hacer un aguaje dan muerte a un grupo de choro que muchas veces son montados en esas paradas y una vez entregado el botín, caen en ‘ENFRENTAMIENTO”
Guardando las distancias, la corrupción es algo que han padecido hasta los prestigiosos policías británicos, al igual que los neoyorquinos, italianos y colombianos. En todos esos casos nada mejoró hasta que se realizaron drásticas depuraciones y profundas reformas. Cuando los homicidios y delitos ocurren por millares, como en el caso de LOS HERMANOS FADUL, la investigación científica, la justicia y el sistema de prisiones, muy poco pueden hacer, y cuando hacen mucho, colapsan. Una policía moderna no requiere de matones, sino de ciudadanos educados capaces de interactuar con sus comunidades. Sólo el aumento del despliegue policial y la participación de los ciudadanos pueden reducir rápidamente el número de delitos. Pero no hay participación ciudadana sin confianza en los policías, por lo tanto, la depuración, reestructuración, reeducación, reforma y redespliegue de policías saneadas es la medida principal para Guayana y por qué no para Venezuela? .
El gobierno Municipal debe recobrar el monopolio de la fuerza policial en el límite de sus funciones y hacer un esfuerzo por devolver la credibilidad en Patrulleros de Caroní.
Como un Juez, Un Fiscal del MP, puede confiar en un expediente levantado por un comandante policial que tiene sopotocientas causas abiertas por diferentes delitos y a sido expulsado de la DISIP por droga? ( EL EX EDIL Y AHORA ABOGADO JOSÉ PEREZ, TIENE LA COPIA DEL RESUELTO CUNDO LA DISIP HIZO ESA EXPULSIÓN, TAMBIÉM REPOSA EN UN EXPEDIENTE EN LA FISCALÌA SEGUNDA DE PUERTO ORDAZ)

minhas atividades do dia a dia dijo...

Corrupción en la Policía: ¿crisis institucional?
El abuso, el cohecho, el soborno, el desorden, la perversión, la desmoralización, entre otros, son los resultados que han dejado los años de esta revolución en venezuela. A la crisis institucional que viven tanto el poder Ejecutivo, como el Legislativo y el Judicial, que cada vez cuentan con menor credibilidad en la población, se suma la de instituciones claves del sistema, como la Policía municipal .
________________________________________