lunes, 2 de marzo de 2009

NOTICIAS DE SUCESOS (BARINAS)



ACRIBILLADOS DOS JÓVENES CON TIROS EN LA CABEZA

(César Villamizar Trejo/Fotos Carlos Martínez).-

Johan Jairo Becerra Guerra y Domingo Enrique Barrios Moreno estaban atiborrados de alcohol cuando la muerte les llegó de repente a la una de la tarde de ayer. Sus asesinos primero los balearon en las piernas, para luego rematarlos en la calle con varios tiros en sus cabezas.

vecinos de la vereda cuatro, de la manzana E-4 de la urbanización Juan Pablo II, escucharon las detonaciones y la mayoría prefirió buscar refugio antes que una "bala perdida" hiciera de las suyas.

Afuera, en plena acera que colinda con un muy estrecho callejón, yacían los cadáveres de los jóvenes Becerra Guerra, de 23 años, y Barrios Moreno, de 25 años. Sus verdugos desaparecieron del sector sin dejar rastros.

"Ellos (Domingo Enrique y Johan Jairo) se encontraban bebiendo desde temprano en la casa en cuyo frente cayeron muertos. De pronto, llegaron unos dos sujetos que los sorprendieron y les dispararon sin mediar alguna palabra", relata uno de los vecinos del sector, quien aseguró que los asesinados no eran personas conocidas en el lugar.

Los cuerpos sin vida y ensangrentados quedaron en medio de la referida vereda y sobre la angosta acera.

Johan Jairo Becerra Guerra quedó bocarriba, con los brazos extendidos y con la cabeza y el rostro completamente ensangrentados. Presentaba seis impactos de bala: dos en la cabeza, dos en el antebrazo del lado izquierdo y otros dos en el muslo del mismo lado. Quedó justo en la entrada de la casa donde hacía poco tiempo estaba ingiriendo licor con su amigo Barrios Moreno.

Su calzado deportivo izquierdo quedó en el pequeño porche de la casa, lo que indica que salió desesperadamente de la sala donde se hallaba.

El cadáver de su amigo Barrios Moreno estaba muy cerca, en posición cubito dorsal hacia el lado izquierdo.

Su cabeza estaba destrozada con dos balazos que atravesaron su cráneo. Parte de la masa encefálica quedó esparcida sobre la acera, pues el orificio de salida de uno de los proyectiles le destruyó esa zona.

En su mano izquierda sostenía la botella de una cerveza, que se destrozó al desplomarse.

Las experticias indican que ambos fueron víctimas de tiros de gracia, luego que se desplomaran malheridos frente a la casa donde se encontraban desde la madrugada de ayer.

"Yo estaba lavando la ropa con tranquilidad cuando de pronto escuché unas diez detonaciones. Apenas me asomé por la rendija de la ventana y vi los dos cadáveres que se estaban retorciendo. Corrí para el patio y me escondí, pero no pude ver a otra persona", narró una joven que no aportó su identidad.

Los occisos se movilizaban en una motocicleta 200, marca Unico, color gris, placas AB1X40D, la cual se encontraba en el interior de la residencia donde los ahora asesinados ingerían bebidas alcohólicas desde tempranas horas de la mañana, probablemente desde la madrugada.

acuerdo a lo referido por fuentes policiales, Domingo Enrique Barrios Moreno tenía residencia en el barrio Altamira, parroquia Corazón de Jesús, mientras que Becerra Rangel estaba domiciliado en el barrio El Pozón, en la parroquia Rómulo Betancourt.

Ajuste de cuentas

En la sede del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, Delegación Barinas, se informó que el móvil que cobra fuerza es el ajuste de cuentas por la manera y la saña que aplicaron los asesinos en contra de los dos infortunados jóvenes.

El jefe de la Sub Delegación Barinas, comisario Sergio González, informó que están investigando las causas que originaron este doble asesinato a sangre fría.

Agregó que ya tienen en su poder una hipótesis relacionada con un hecho ocurrido recientemente y que sindica a los dos jóvenes ajusticiados.