viernes, 26 de diciembre de 2008

NOTICIAS DE SUCESOS (CARACAS)



Frente a sus amigos, en el piso cinco del bloque 11 de Propatria, frente al apartamento número 55 murió Fernando José Manrique, de 19 años, a las 2:35 de la madrugada del pasado 25 de diciembre. Se desangró luego de que lo alcanzaran cuatro balas que desde el cerro del bloque 11 dispararon “Lacreao” y su banda al pasillo donde estaba Fernando.
El joven se había detenido en uno de los extremos; él y sus amigos se despedían.
Todos regresaban desde la planta baja de lanzar fuegos artificiales.
El sonido de las balas se confundió con el de los triquitraquis, por eso varios moradores tardaron en salir a auxiliar al herido. Su tía, Rosa Gisela Mendoza, fue de las primeras en enterarse de lo que había pasado. Ella bajó desde el piso siete, vio a su sobrino tirado en el piso, todavía caliente, pero ya muerto. Buscó sábanas, lo cubrió y se fue hasta el cerro que está frente al bloque 11 -que lleva ese mismo nombre- a buscar al líder del grupo. Cuando lo vio, lo enfrentó.
Él levantó el arma que llevaba empuñada, apuntó a la mujer y con el cañón pegado a la cabeza la interpeló: “¿Qué pasó?”, le dijo.
Ella, llena de impotencia por lo que recién había ocurrido, le espetó: “Mataste a mi sobrino, maldito. Eres un maldito”. “Lacreao” se quedó callado y no atentó contra ella. La dejó regresar viva.
A las 10:05 de la mañana, cuando llegaron los funcionarios del Cicpc, ella seguía al lado de Fernando José Manrique. Allí contó todo lo que pasó y cómo pasó.
Recordó que “Lacreao” en lo que va de 2008 ha sumado, sólo en ese edificio (el bloque 11 de Propatria), siete víctimas. A todos los ha matado igual que a Fernando, desde el cerro.
Llena de impotencia y desbordada de rabia, Rosa Gisela comenzó a gritar como si el propio asesino pudiera, en ese momento, escucharla: “Mírame bien la cara “Lacreao”, me lo mataste, pero allá arriba hay un Dios… no te tengo miedo”.

Luego, con el mismo tono lleno de rabia, pero quebrado por el llanto, intentó hacerle un llamado al presidente de la República: “Presidente Chávez, ¿cuándo será que se va a ocupar de la delincuencia? Nos están matando. Están matando gente buena. Mi muchacho era sano, trabajador, responsable… Trabaje y haga algo”.
En el hecho, un amigo de Fernando, Alan Garnier, resultó herido. Una de las balas que los miembros de la banda de “Lacreao” disparó le rozó un brazo, pero ya en la mañana estaba en su casa.
Fernando estudiaba tercer año en un parasistema y además trabajaba en una miniteca como Dj y lo hacía desde los 14 años, insistieron en resaltar algunas de las vecinas y primas.

Azotes de tiempo

El grupo de “Lacreao” tiene 20 integrantes según refieren muy seguros los que a diario padecen los embates del grupo. “Lacreao” es el líder y es un joven de 19 años aproximadamente, “quizás menos”, se atreven a asegurar a algunos.
En los últimos siete meses, el grupo se ha sumado cuatro víctimas, incluyendo a Fernando. Ese mismo día que lo asesinaron, Faiver Castro, de 28 años, cumplía cuatro meses de haber sido asesinado también por “Lacreao”. Dicen que a los dos los mató con el mismo rifle.

Navidad roja

Fernando fue de los 49 que, desde las 4:00 de la tarde del 23 de diciembre, hasta las 10:00 a.m. del 25 de diciembre, fueron asesinados en Caracas. También de los 450 que durante todo diciembre han ingresado a la morgue de Bello Monte por distintas causas (homicidios, accidentes de tránsito, causas sin determinar y algunas que murieron de forma natural).
Hasta las 10:00 a.m. del 24, el libro reflejaba un ingreso de 398 cadáveres; ayer ya se completaban los 450. Según fuentes del Cicpc, de ese total 80% son como Fernando, personas inocentes que murieron a tiros y tiñeron de rojo estas navidades.
El Universal