jueves, 30 de octubre de 2008

NOTICIAS DE SUCESOS (LARA)



EL ABERRANTE CRIMEN DE UNA PAREJA QUE PUBLICÓ UN AVISO CLASIFICADO
CRÓNICA DEL DELITO GERARDO MORÓN SÁNCHEZ

GERARDOMORON@YAHOO.ES

•¿Puede alguien creer que la publicación de unos avisos clasificados originaría uno de los crímenes más atroces y espeluznantes de los últimos años en Venezuela?

Carlos Enrique Castillo Fuenmayor, ex miembro de la Policía Técnica Judicial (PTJ), hoy en día Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) no sólo lo creía, sino que era un fiel devoto de este método aunque él no era quien directamente ojeaba los periódicos, sino sus amigos y familiares quienes estaban ajenos a sus oscuros intereses.
Tenían que ser avisos de ventas de bienes muebles e inmuebles, pero con un detalle: Que quienes los vendieran tuviesen apellidos poco comunes. Esto tenía un por qué. Castillo, creía, es más, estaba convencido de que los extranjeros tenían pocos familiares en Venezuela y eso facilitaba sus planes perversos.
Es así como se entera que una pareja italiana, Virgilio Armando Iafrate Lepore, de 80 años y su esposa Hilda Battista de Iafrate de 74 años, pusieron en venta su casa vacacional ‘Los Nietos’, ubicada en la calle El Liceo, de Chichiriviche, estado Falcón. Con este primer dato, Castillo comenzó a investigar propiedades, estatus económico y cuentas bancarias, incluso que los Iafrate saldrían de Barquisimeto el viernes 20 de abril en un Daewoo plateado, tipo sedán, año 1994, placas GAD-700. Junto a ellos venía una nuera y dos nietos de 9 y 5 años, a quienes dejaron en el Conjunto Residencial Caribean en Tucacas, municipio Silva, con la promesa de buscarlos el domingo 22 a las 2:00 de la tarde.
Carlos Castillo y su empleado de confianza, José Honorio Arrieche Rojas, cabecilla de una organización delictiva apodada ‘Los Guaros’, dedicada al robo de casas de verano, consideraron que ese fin de semana no sólo era ideal para secuestrar a los esposos y sacarles provecho, sino también para algo despiadado. Es así como el sábado 21 de abril en la noche contactan a tres hermanos, Octavio, Antonio Francisco, alias ‘Chicho’, y Manuel Marcano, apodado ‘El Pito’, con quienes se trasladan hasta El Tocuyo de La Costa haciéndoles saber que ayudarían con el trabajo sucio y que a cambio, recibirían su incentivo.
Éste, con ayuda de sus secuaces le montó cacería a los esposos a quienes siguieron hasta un restaurante donde fueron a almorzar y luego hasta la casa de verano, a esperar la estocada final. Virgilio e Hilda, entraron, subieron unas bolsas y cajas a la maletera del carro, se despidieron de los vecinos a las 12:30 del mediodía y emprendieron rumbo a Tucacas donde buscarían a la nuera y nietos. Se activó el plan y detrás de ellos, en un Fiat Tempra, año 1995, blanco, placas BH2-79T, venían Castillo, Arrieche y los hermanos Marcano que deciden no esperar más y actúan frente al Conjunto Residencial Flamingo.